El embajador de Francia en España, Bruno Delaye, ensalzó en la Fiesta Nacional francesa del 14 de Julio las magníficas relaciones francoespañolas y manifestó que “franceses y españoles podemos estar orgullosos del trabajo realizado en estos últimos años”. “Quiero reiterarlo una vez más: nunca antes nuestra relación había sido tan buena”.
“Hasta ahora, Francia y España han sabido aunar fuerzas para crear una relación ejemplar entre dos miembros de la UE. Ejemplar en la lucha contra el terrorismo. El de ETA, para empezar, con excelentes resultados que nos permiten vislumbrar la erradicación de la tentación terrorista en el País Vasco. Pero también en la lucha contra Al Qaeda, sin olvidar la delincuencia organizada y el narcotráfico. Nuestros magistrados, nuestros policías y fuerzas de seguridad trabajan en ello con éxito, día tras día y en perfecta sintonía”, indicó.
“Ejemplar relación en la acción internacional para contribuir, en nombre de la comunidad internacional y bajo los auspicios del Consejo de Seguridad, a la defensa de la paz. De Afganistán a Libia, pasando por el Líbano o las costas de Somalia, nuestros aviadores, marinos y soldados velan juntos por defender esta paz, sacrificando a menudo sus vidas. Ejemplar para construir grandes redes de interconexión en Europa y abolir la barrera de los Pirineos. Desde el pasado año, hemos avanzado de manera considerable en este ámbito”, señaló.
El embajador destacó como importantes acciones actuales de cooperación francoespañolas:
– La primera autopista del mar entre Gijón y Nantes, inaugurada el año pasado, constituye un importante éxito comercial con más de 500 camiones por semana.
– La primera línea ferroviaria de alta velocidad entre Perpiñán y Figueras, inaugurada en enero y, la línea entre Perpiñán y Barcelona, prevista en 2012.
– La definición del trazado de la futura línea de alta velocidad atlántica entre Burdeos e Irún, que entrará en funcionamiento a partir de 2020.
– El inicio de las obras de la línea eléctrica de muy alta tensión a través de la frontera catalana, que estará terminada dentro de dos años.
– La duplicación de la capacidad de los gasoductos transfronterizos, un proyecto que representa más de 500 millones de euros de nuevas inversiones”.
Bruno Delaye dio las gracias a todos los que han contribuido a la buena relación entre Francia y España: Las Administraciones Públicas, empresas, universidades, Comunidades Autónomas, Provincias y Municipios, Medios de Comunicación, personalidades del mundo de la cultura y las artes, “ sin olvidar a los 14 millones de turistas que anualmente hacen que uno de los dos países sea el primer destino turístico del otro. Por todo ello, dedico la velada a esta hermosa amistad. Gracias de todo corazón”.
Y alzó la voz para proclamar el grito de ¡Viva la amistad franco-española!, ¡Viva la Europa Unida!
Momentos antes, el embajador quiso resaltar los valores de la Revolución Francesa, cuyo aniversario se celebró en la sede de la legación diplomática de la calle Serrano de Madrid: la soberanía del pueblo, los derechos del Hombre y del Ciudadano, el laicismo y la tolerancia religiosa. Y señaló que el deber de franceses, españoles y europeos en general es apoyar la marcha de los ciudadanos del mundo árabe hacia la democracia frente al despotismo.
Y sobre el otro reto, el de la solución a la crisis económica el embajador Delaye dijo que ”es necesario reinstaurar estos principios para gestionar la zona euro, crear un modelo de disciplina cooperativa y solidaria para el crecimiento y revisar profundamente el programa de funcionamiento de la moneda única”.
“Pero también necesitamos avanzar en otros frentes –resaltó- en Europa y a nivel del G-20: imponer una auténtica regulación financiera, demasiado tímida hasta ahora y regular los abusos especulativos contra las monedas y las materias primas. En ello trabaja la Presidencia Francesa del G20, con el apoyo de España”.
A la fiesta asistieron el presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, el ministro de Educación, Ángel Gabilonso, el secretario de Estado para Asuntos Europeos, Diego López Garrido, el director de la Representación en Madrid de la Comisión Europea, Francisco Fonseca Morillo, y otras personalidades civiles y militares.
Todos oyeron los himnos francés y español en la embajada de Francia en Madrid y se unieron en la amistad en una agradable fiesta. / Carlos García.